La Odisea

Una noche durante su larga travesía por el mar Mediterráneo el viento huracanado arrastró muy lejos el barco de Ulises. A la mañana siguiente se dio cuenta de que, en lugar de avanzar, él y toda la tripulación habían retrocedido y estaban otra vez entre los monstruos marinos que protegían el estrecho de Mesina. Entonces el gran remolino que producía el malvado monstruo Caribdis le arrebató el trozo de madera al que se había agarrado y ya estaba a punto de tragarlo cuando, de repente, Ulises dio un gran salto y consiguió agarrarse a un olivo silvestre que crecía cerca de allí.

Al final Caribdis soltó el trozo de mástil al mar, entonces Ulises aprovechó para tirarse rápidamente y abrazarse a él alejándose inmediatamente de aquellos lugares.

La Odisea, de Homero (texto adaptado)

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